bancos y cajas
Trabajar en una oficina bancaria o en una agencia de cambio de moneda conlleva una serie de riesgos como son los propios del trabajo en oficinas, o el atrapamiento en los dispensadores y cajeros automáticos, o ansiedad y estrés por trabajar bajo presión.
Pero además existe un grave riesgo derivado del manejo de dinero: el riesgo de ser atracado.
¿Por qué el atraco es un riesgo laboral?
Porque supone la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo, incluyendo lesiones físicas, enfermedades, el miedo a ser atracado, y secuelas emocionales (tanto para el que el que lo ha sufrido directamente como para quien ha sido testigo). Así lo ha reconocido el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo, la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo.
Nunca he sufrido un atraco, pero sé de compañeros que sí y tengo miedo a ello
El estrés producido por el miedo a enfrentarse a una situación como esta es en sí mismo un riesgo laboral ya que conlleva la sensación de no poder controlar una demanda que proviene del entorno, y contribuye a la aparición de efectos en la salud como nerviosismo, ansiedad y problemas cardiovasculares.
Entonces, ¿el atraco es un accidente de trabajo?
Por su puesto. Es un accidente laboral ya que se produce por consecuencia del trabajo, y conlleva lesiones físicas y/o secuelas o enfermedades psicológicas.
¿Qué otros tipos de riesgos o violencia puedo padecer?
Además de los riesgos propios del trabajo en oficinas, y de los derivados de la presión por trabajar con objetivos en ventas de los productos financieros de su empresa, usted también puede ser víctima de otro tipo de violencia física o verbal proveniente de clientes enfadados.
Y no olvide que, como en cualquier otro puesto de trabajo, usted puede sufrir violencia interna (proveniente de jefes o compañeros).
Si desea conocer más sobre la violencia externa o interna, y sobre como el empresario debe prevenirlas, haga clic aquí (link que lleve al globo “violencia”).
Algunas veces me siento agotado, otras veces con mucha ansiedad ¿Qué puedo hacer?
El estar en contacto directo con clientes en el día a día le hace estar más predispuesto a padecer el síndrome de desgaste profesional, conocido popularmente por su nombre inglés "burn-out". Es posible que se sienta quemado, desmoralizado, sin ilusión, decepcionado o con exceso de trabajo.
O tal vez se siente estresado y ansioso por las presiones sufridas en el trabajo, por la responsabilidad que supone manejar dinero continuamente o por la obligación de cumplir determinados objetivos.
Todas estas situaciones son un riesgo para su salud, y como cualquier otro riesgo, el empresario debe evaluarlos y adoptar medidas preventivas en la organización del trabajo que disminuyan las consecuencias que tienen para usted.
Si se siente así compártalo con sus compañeros de trabajo y comuníqueselo a los delegados de prevención de su empresa para que puedan exigir a la empresa el cumplimiento de su deber.